Sistemas de Gestión Ambiental: el león no es como lo pintan

Posted on  by asgreen

Si estás pensando que un sistema de gestión ambiental es una tarea titánica para implementar en tu empresa, estás equivocado. Generalmente cuando nos enfrentamos a algo nuevo y desconocido nos parece engorroso, difícil, incomprensible y hasta inalcanzable. Tanto, que llegamos a preguntarnos si vale la pena el esfuerzo. Nosotros estamos aquí para decirte que sí, que vale totalmente la pena porque los beneficios compensan con creces el esfuerzo que se lleva a cabo.

El primer paso es hacer conocido lo desconocido, entonces ¿de qué hablamos cuando hablamos de sistema de gestión ambiental?

Un sistema de gestión ambiental (SGA) es un conjunto de elementos que interactúan entre sí y están establecidos de manera estandarizada para  determinar objetivos, estrategias y políticas, declarados por la empresa con el propósito de alcanzar un modelo productivo sustentable y que debe ser validado por autoridades nacionales o internacionales y por la comunidad.

En este contexto, los sistemas de gestión de la energía, agua o emisiones de una empresa pueden ser implementados para cumplir con normas internacionales (como las ISO en sus diferentes modalidades) o nacionales (como las mediciones de Huella Chile, los Acuerdos de Producción Limpia o los Planes de Descontaminación Atmosférica).

Aunque ningún sistema de gestión requiere obligatoriamente de una certificación, obtenerlas es una forma de demostrar a los diferentes públicos de interés los avances y el compromiso de la empresa en la aplicación de buenas prácticas y la disminución de su impacto negativo sobre el planeta, ambas potentes razones que los consumidores están ya tomando en cuenta en su decisión de compra.

Los objetivos de un sistema de gestión ambiental (en cualquiera de sus modalidades) son:

  1. Prevenir y gestionar los riesgos que conllevan las actividades de la empresa.
  2. Lograr el cumplimiento normativo (y certificar este cumplimiento a través de instituciones válidas y reconocidas para ello).
  3. Determinar las políticas y guías que serán las directrices de la empresa para el cumplimiento de sus objetivos.
  4. Reunir a los diferentes públicos de interés (o stakeholders) bajo los mismos objetivos de sustentabilidad de la empresa.

Es importante tener en cuenta que un sistema de gestión ambiental implica un compromiso que debe estar presente en toda la organización y que se logra a través de la comunicación interna y externa de la empresa para crear conciencia. De esta manera, todos los involucrados están alineados bajo el mismo idioma, los mismos criterios de decisión, la misma motivación y recompensas. ¿Por qué esto es tan importante? porque ayudará a cumplir las metas, disminuirá los conflictos y mejorará la eficacia.

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